Contratos arriesgados con promotoras


Cada vez más gente opta por comprar propiedades construidas a medida. Para este propósito, las denominadas promotoras se utilizan de forma regular, haciéndose carga de la totalidad del proyecto para el cliente. La compañía contratada adquiere los solares en su propio nombre y es responsable de la totalidad del proceso de construcción, desde los borradores de los planos de construcción y la obtención de permisos oficiales hasta la subsiguiente construcción. Normalmente, la promotora contrae sus propios subcontratos con compañías especializadas. La construcción por una promotora es, por lo tanto, muy cómoda para el cliente. El problema reside, sin embargo, en que el cliente adquiere la posesión de la propiedad una vez se ha finalizado el proyecto, siendo la promotora la propietaria hasta que se ha terminado. El hecho de que el cliente tiene que hacer pagos por adelantado, o parciales (en la medida en la que avanza  a construcción) antes de su adquisición presenta muchos riesgos que han de ser contra-restados. Por ejemplo, la promotora podría entrar en un caso de insolvencia. La quiebra no es extraña en este tipo de negocios, ya que los proyectos suelen ser financiados. Los retrasos causados por las compañías subcontratadas o problemas con otros proyectos puede hacer que una promotora alcance los limites de su liquidez.

Además, el hecho de que el cliente tenga que pagar por adelantado atrae a promotores con intenciones sospechosas. Por lo tanto, resulta esencia proveer una visión comprensiva de las condiciones económicas, la calidad ofrecida y las referencias antes de la conclusión del contrato. También hay que consultar el registro de la propiedad para saber quien está registrado como titular de la propiedad, y que cargas tiene la misma. En todas las promociones es aconsejable contraer
las denominadas “garantías bancarias.” Estos pasos protegen al cliente en caso de que no complete la construcción. Algunas promotoras intentan evitar contraer dichas garantías para ahorrar los gastos pertinentes. Para no arriesgarse a perder tanto la propiedad como los depósitos, el cliente debe promover que se termine la obra.

Además, se debe asegurar que el contrato de compraventa de inmueble en construcción regule todas las obligaciones de la promotora y que establezca, de forma expresa, las fechas de los pagos. Es más: se deben tomar pasos para asegurar  la vivienda y obtener las licencias y permisos que correspondan. Para revisar y diseñar el contrato de construcción, además de seleccionar y contraer una garantía bancaria, es aconsejable contratar a un abogado que le asista. En Gerboth & Partner disponemos de muchos años de experiencia en el sector del derecho inmobiliario, y estaremos encantados de ayudarle con la adquisición de cualquier propiedad.

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